Descripción
El Bernina Express panorámico desde Milán es un viaje de contrastes: de los glaciares en lo alto a las palmeras en la parte baja. Es un tren de techos de cristal que une el norte y el sur de los Alpes, y con la opción panorámica el asiento en el vagón queda garantizado al reservar.
El día empieza en la Piazza della Repubblica de Milán, de donde sale el autobús hacia St. Moritz. Allí tienes unas dos horas y media libres para caminar junto al lago, hacer compras o probar dulces en alguna pastelería. Con la opción de almuerzo en Diavolezza, que incluye pizzoccheri, ese tiempo libre desaparece.
Por la tarde subes al tren en dirección a Tirano. En el camino se cruzan 55 túneles y 196 puentes, y se ven el glaciar Morteratsch, la curva de Montebello, los lagos Bianco y Neir, junto a Alp Grüm y el viaducto circular de Brusio. En Tirano hay una parada con el Santuario de la Virgen y el centro histórico antes de volver a Milán en autobús, ya a última hora de la tarde.
- Autobús con aire acondicionado desde Milán y de regreso
- Guía a bordo en italiano e inglés
- Billete del tren, con vagón panorámico si eliges esa opción
Hace falta llevar pasaporte o documento de identidad para cruzar a Suiza. Las comidas y los gastos personales van aparte. La jornada dura unas 12 horas y media; no es adecuada para personas con problemas de movilidad o de corazón ni para quienes se marean en los viajes.